Tras una década publicando discos y codeándose con músicos internacionales de primera fila (estos días anda grabando una próxima entrega con el trompetista Peter Evans de invitado), el saxofonista portugués Rodrigo Amado se ha convertido por derecho propio en uno de los más sólidos del panorama actual.
En su Motion Trio militan el violonchelista Miguel Mira, casi siempre suplantando el papel rítmico del contrabajo, y el imaginativo batería Gabriel Ferrandini. Este es su tercer disco y el segundo que cuenta con el refuerzo de Jeb Bishop tras Burning Live at Jazz ao Centro, un directo registrado en Coimbra.
Si en su fascinante debut el trío portugués dejaba notar la influencia de la impro europea, desde Peter Brötzmann a Evan Parker, la presencia del trombonista americano acerca su sonido al de cualquier banda de Chicago, no muy diferente por ejemplo de los Engines, que Bishop colidera con Dave Rempis. La marca de la casa son los temas explosivos de alto voltaje como Burning Mountain, aunque el disco tiene sus momentos de tregua y se cierra con la serena The Healing, con un precioso juego de voces entre el trombón y el saxo. Absolutamente recomendable.
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domingo, 17 de marzo de 2013
sábado, 11 de diciembre de 2010
Jeb Bishop - 2009 (Better Animal, 2010)
Aunque empezó alternando la guitarra en los Vandermark 5, Jeb Bishop se ha consolidado como un enorme trombonista, quizás el más destacado desde Roswell Rudd. Ocupado en su trabajo con otras bandas, confiesa que se ha tomado su tiempo para publicar un nuevo disco como líder, ya que esta es su primera grabación en estudio desde la publicación hace una década de Afternoons (Okkadisk), pero la espera ha merecido la pena.
No hay duda que su formato preferido es el de trío, Jason Roebke al contrabajo y Frank Rosaly, que susituye a Harris Eisenstadt en la batería respecto a la formación de Tiebreaker (Not Two), un directo registrado en Cracovia, son una pareja tan eficaz que hace olvidar aquel sensacional tándem Kessler-Mulvenna de sus inicios.
Pocas veces podremos encontrar un free con un swing tan brutal como este, empapado en realidad de jazz de todas las épocas, y con ese sabor bluesy tan característico de las bandas de Chicago que me vuelve loco. En este puñado de variados y atractivos temas Bishop imparte una lección magistral de dominio técnico del instrumento y de sentido melódico y rítmico. Un fantástico disco de los que te hacen recuperar el entusiasmo por esta música visceral y apasionada.
No hay duda que su formato preferido es el de trío, Jason Roebke al contrabajo y Frank Rosaly, que susituye a Harris Eisenstadt en la batería respecto a la formación de Tiebreaker (Not Two), un directo registrado en Cracovia, son una pareja tan eficaz que hace olvidar aquel sensacional tándem Kessler-Mulvenna de sus inicios.
Pocas veces podremos encontrar un free con un swing tan brutal como este, empapado en realidad de jazz de todas las épocas, y con ese sabor bluesy tan característico de las bandas de Chicago que me vuelve loco. En este puñado de variados y atractivos temas Bishop imparte una lección magistral de dominio técnico del instrumento y de sentido melódico y rítmico. Un fantástico disco de los que te hacen recuperar el entusiasmo por esta música visceral y apasionada.
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