La colaboración de Grachan Moncur con Jackie McLean nos dejó algunas de las joyas del catálogo Blue Note, en especial la gloriosa trilogía One Step Beyond, Destination Out!, y Evolution, este último a nombre del trombonista. Pero la cosa no quedó ahí, Hipnosis es un disco mucho menos conocido, casi maldito, pero no menos gratificante.
Aunque se grabó el 3 de Febrero del 67, incomprensiblemente quedó guardado en los cajones hasta una década después, cuando apareció primero como doble álbum junto a una sesión del 62 con una portada diferente a la que encabeza esta entrada, y más tarde en Japón con esta fantástica ilustración. En la era del CD solo pudo encontrarse en la ya descatalogada caja de 3 CDs que Mosaic dedicó a Moncur, pero ahora la etiqueta francesa Heavenly Sweetness vuelve a ponerlo en circulación en vinilo aprovechando el revival del LP.
Corrían tiempos de transición, el jazz derivaría hacia el soul a finales de la década y empezaba a empaparse de funk, incluso algunos integrantes de la new thing (en especial Archie Shepp) tomarían un camino similar buscando inspiración en la música negra sin renunciar a un enfoque libre. Hipnosis es reflejo de ese tiempo, aunque todavía de forma más incipiente que el posterior 'Bout Soul. La rítmica la forman Lamont Johnson al piano, Scotty Holt al contrabajo y el infalible Billy Higgins a la batería. Un buen ejemplo de este disco irresistible, el tema de Moncur que le da título, construido sobre un infeccioso ostinato de piano.
Este blog probablemente hubiera tomado el título de este disco si no hubiera existido ya una web con ese nombre, lo que me llevó a volver la vista hacia aquel estremecedor blues-gospel de Blind Willie Johnson que en cierto modo está en el origen de buena parte de la música que disfrutamos hoy. Así pues, esta es una entrada muy especial, ya que abre la lista de mi discoteca básica de jazz, y no con un disco cualquiera, sino con mi favorito, lo cual es una confesión con la que se puede decir que muestro mis cartas. Podría parecer una elección caprichosa, por qué no señalar alguno de los grandes revolucionarios de la historia de esta música: Charlie Parker, Ornette Coleman, o de los sospechosos habituales en las listas de álbumes clásicos: Kind of blue, A love supreme. Y sin embargo no lo es, ya que aunque no sea comparable en importancia o influencia a esas obras maestras, representa como ningún otro el ideal del espíritu que aspiro a encontrar en un disco de jazz.
Su estilo se inscribe en lo que podríamos calificar como post-bop avanzado propio de los 60 que tuvo su expresión más influyente en el segundo quinteto de Miles Davis, pero que además generó una impresionante serie de discos publicados en el sello Blue Note por un grupo de músicos aventureros cuyos caminos se entrecruzan en esas grabaciones. Quizás los más famosos de ese ramillete sean Out to lunch! de Eric Dolphy y Point of departure, del que ya he citado aquí como mi músico favorito: Andrew Hill. Pero hay sobre todo una trilogía a la que profeso una admiración singular: One step beyond, también de Jackie McLean, por supuesto este Destination out!, y Evolution de Gracham Moncur III.
McLean fue en su juventud uno más de los muchos imitadores de Charlie Parker, pero al contrario que la mayoría de ellos no se quedó atrapado para siempre en ese papel, sino que tras su paso por la banda de Charles Mingus supo evolucionar hacia nuevos horizontes. Su participación en Pithecanthropus erectus, esa obra adelantada a su tiempo del gran contrabajista, le marcaría profundamente. Let freedom ring fue su gran salto al vacío influenciado por Ornette Coleman y fascinado por el uso agresivo del registro sobreagudo, pero es en One step beyond donde alcanza la madurez de esa evolución.
Destination out! es su continuación y para mí la quintaesencia de ese estilo que mira hacia delante a la busqueda de nuevos caminos sin sucumbir a los excesos del free. El título es toda una declaración de intenciones, yendo más allá de los que juegan con el difícil equilibrio de moverse entre la tradición y la vanguardia, como aquel In 'n out de Joe Henderson, aquí la elección es clara, no pone el énfasis en el punto de partida sino en el destino y esa exclamación final en la sensacional portada diseñada por Larry Miller parece anunciarnos lo excitante del viaje que nos aguarda. Como en los otros dos discos de esa trilogía de ensueño del año 1963, coinciden aquí con McLean el vibrafonista Bobby Hutcherson y el trombonista Gracham Moncur III. Completan el quinteto Larry Ridley al contrabajo y Roy Haynes a la batería. De que se trata de una obra colectiva da fe el hecho de que Moncur firme hasta tres de las cuatro piezas del álbum.
Esoteric es el tema más arriesgado con sus constantes rupturas rítmicas, Kahlil the prophet (la única composición de McLean) posee una urgencia sin parangón con el típico sonido incisivo y casi desafinado del saxofonista, Riff raff es uno de esos blues sinuosos tan característicos del trombonista, pero mi favorita es la pieza que abría el disco, la sencilla balada Love and hate, exageradamente lenta y enigmática, pero de una pasmosa fluidez, en la que uno queda hechizado desde esas primeras notas del vibráfono por su emocionante belleza.