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lunes, 6 de diciembre de 2010

Dave Brubeck cumple 90

Si hace algunos días, sin necesidad de excusa alguna, hablaba aquí de su mítico Time Out y recordaba su gran éxito Take Five, hoy Dave Brubeck está de actualidad porque cumple 90 años. Con este motivo numerosos medios le han dedicado amplios espacios mientras se suceden las noticias en torno al pianista. Sin duda la de mayor interés es la aparición del nuevo documental Dave Brubeck, In His Own Sweet Way, dirigido por Bruce Ricker y que produce Clint Eastwood, uno de sus grandes admiradores. Así lo delataba su aparición tocando algunas piezas junto a Jay McShann en el capítulo dedicado al piano de blues que dirigió el cineasta en la serie de la PBS The Blues, que coordinó Martin Scorsese.

Por otro lado, nos llueven las ediciones discográficas para aprovechar el tirón de la fecha. Concord ha publicado el doble CD The Definitive Dave Brubeck, un lanzamiento oportunista que recopila temas de lo más variopinto, desde sus más remotos comienzos, los grandes éxitos de su época inicial en Fantasy, algunos de ellos incluidos en el célebre Jazz at Oberlin, hasta lo más reciente de su producción en Concord y Telarc, dado que todo este conglomerado de sellos está ahora en las mismas manos.

Por su parte Sony Legacy ha hecho lo propio con otro doble recopilatorio: Legacy Of A Legend, que selecciona algunos de los clásicos de su época intermedia, la más exitosa, y ofrece como gancho una toma inédita de Three To Get Ready, y ha reempaquetado además a buen precio dos cajas de 5 CDs cada una del material reeditado en estos últimos años, la primera contiene Brubeck Plays Brubeck, Branderburg Gate Revisited, Gone with The Wind, Jazz Goes To College y Jazz Impresions of New York mientras que la segunda se ocupa de Time Out y su larga serie de secuelas: Time in Outher Space, Time Further Out, Time Changes y Time In.

Me alegra comprobar la atención que sigue despertando Brubeck, sin duda un buen pretexto para reevaluar su larga y fecunda carrera, pero preferiría que en lugar de recopilaciones que vuelven una y otra vez sobre lo ya disponible, se recuperara también lo mucho que sigue en el limbo, así que señores de Sony, ¿por qué demonios los discos del cuarteto clásico de mediados de los 60 dedicados al repertorio de destacados compositores, los deliciosos My Favorite Things (Richard Rodgers), Angel Eyes (Matt Denis) y Anything Goes (Cole Porter), están reeditados solo en el mercado japonés?

sábado, 27 de noviembre de 2010

Dave Brubeck - Time Out (Columbia)


Pese a la controversia sobre su capacidad para tocar el piano con swing y las reticencias que provoca el éxito masivo, el tiempo ha puesto las cosas en su lugar y la importancia de la obra de Dave Brubeck, alumno de Darius Milhaud influenciado como el Modern Jazz Quartet por algunos conceptos de la música clásica, difícilmente puede ser puesta hoy en entredicho. Por supuesto tampoco hay duda de que una parte considerable del mérito recae en el formidable talento del saxo alto de Paul Desmond, epítome del cool, al que mantuvo a su lado durante 17 años, el infalible contrabajo de Eugene Wright y la sofisticada batería de Joe Morello, arrebatado a Marian McPartland para redondear ese cuarteto de lujo, a pesar de lo cual incomprensiblemente muchos discos nada despreciables de esa formación aún esperan reedición en CD.

En 1959, el mismo año en que Miles sienta definitivamente las bases del jazz modal con Kind of Blue, el cuarteto de Dave Brubeck graba Time Out, la que sería su obra cumbre. Pese a su enorme popularidad, perfectamente explicable por su irresistible atractivo melódico, el álbum era un experimento arriesgado para la época al alejarse del manido esquema rítmico del 4/4 y en ocasiones incluso de ese tiempo de vals en 3/4 que con tanto acierto había explotado el quinteto de Max Roach, lo que le valió una reacción inicial negativa por parte de la crítica. Brubeck se atreve a probar métricas más exóticas, ideas que parece que le surgieron en una gira que le llevó a recorrer países orientales como India y Turquía en 1958. Blue Rondo a la Turk (nada que ver con la pieza de parecido título de Mozart) es el ejemplo más claro de esa conexión.

Se trata de una obra memorable, un disco redondo incluyendo la magnífica portada de S. Neil Fujita, recientemente desaparecido y creador también de la de Mingus Ah Um, obra maestra del contrabajista en Columbia. El enorme éxito de Take Five, el tema de Desmond en 5/4 que no se publicó en single hasta mucho después de que el LP estuviera en circulación, tiende a hacer olvidar que el resto del disco es una delicia de principio a fin, con otra media docena de composiciones firmadas por un Brubeck en estado de gracia que se convertirían en clásicos, como Kathy's Waltz, dedicada a su hija, Everybody's Jumpin', o Three To Get Ready, un tema por el que tengo una especial predilección que comienza con un sencillo ritmo de vals y que contiene un gran solo de Brubeck y ese inconfundible sonido puro y cristalino de Desmond.