Buena parte del secreto del éxito de Lizz Wright está en la exquisita selección del material que reinterpreta llevándolo a su estilo suave y sedoso. Un buen ejemplo es esta versión del tema de Joe Henry
Stop que se incluía en su segundo disco
Dreaming wide awake. Allí contaba con la producción de Craig Street, el mismo de aquel
Scar que encumbró a Henry. En este directo podemos apreciar su cálida y sugerente voz, en la mejor tradición de voces profundas y oscuras a lo Nina Simone.
Tendré que sacar a esta mujer del saco en el que tengo encerradas a todas las nuevas "divas" de Verve y Blue Note
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